Guía médica

Beneficios y riesgos de la TRT: qué sabemos y qué no

La testosterona puede ayudar a hombres con hipogonadismo real, pero no todos los síntomas mejoran igual y el tratamiento requiere seguimiento.

En resumen

El balance beneficio-riesgo depende de que el diagnóstico sea correcto, de los síntomas que se intentan tratar y de las características de cada paciente.

Beneficios que pueden ser relevantes

En hombres hipogonadales, la TRT puede mejorar el deseo sexual y algunos otros síntomas relacionados con el déficit de andrógenos. También puede favorecer masa magra y densidad mineral ósea en determinados pacientes. La magnitud del efecto varía.

Lo que no debería prometerse

No es razonable presentar la TRT como una solución universal para cansancio, concentración, estado de ánimo, rendimiento, control del peso o envejecimiento. Esos problemas suelen ser multifactoriales y requieren una evaluación más amplia.

Hematocrito y eritrocitosis

La testosterona puede elevar el hematocrito. Por eso las guías recomiendan comprobarlo antes y durante el tratamiento y ajustar la estrategia si aumenta de forma significativa.

Próstata y seguridad a largo plazo

La evaluación prostática depende de edad y riesgo. La Endocrine Society señaló en 2026 que la seguridad a largo plazo —incluido el cáncer de próstata— sigue sin estar completamente establecida, en parte porque estos desenlaces requieren seguimientos prolongados.

¿Y el riesgo cardiovascular?

Los datos recientes han reducido algunas preocupaciones sobre infarto e ictus en hombres seleccionados y correctamente tratados, pero no eliminan todos los interrogantes de seguridad ni convierten la TRT en adecuada para cualquier persona con síntomas.

Fertilidad

La testosterona administrada desde fuera del organismo puede suprimir LH/FSH y disminuir la producción de espermatozoides. Este efecto es suficientemente importante como para que las guías desaconsejen TRT cuando se busca paternidad a corto plazo.

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