Una testosterona baja puede reflejar una alteración testicular, un problema en hipotálamo/hipófisis, una condición médica o una supresión funcional relacionada con otros factores.
Causas que afectan principalmente al testículo
Incluyen algunas alteraciones genéticas, lesión o cirugía testicular, determinadas infecciones, quimioterapia o radioterapia y otras enfermedades que dañan la función testicular.
Causas que afectan a hipotálamo o hipófisis
Algunas lesiones hipofisarias, hiperprolactinemia, exceso de hierro, traumatismos, enfermedades sistémicas y ciertos medicamentos pueden reducir la señal hormonal que estimula la producción de testosterona.
Obesidad, enfermedad y “hipogonadismo funcional”
La obesidad y determinadas comorbilidades se asocian con testosterona más baja y pueden suprimir el eje hormonal sin que exista una lesión estructural permanente. En estos casos, abordar la condición subyacente puede mejorar los niveles en algunos hombres.
Medicamentos y sustancias
Opioides, glucocorticoides y algunos tratamientos hormonales pueden influir en el eje gonadal. El uso de testosterona o esteroides anabólicos desde fuera del organismo también puede suprimir la producción endógena.
¿La edad es una causa?
La testosterona tiende a disminuir con la edad, pero la EAU señala que el envejecimiento por sí solo explica una parte relativamente pequeña del descenso en hombres sanos. La obesidad, la enfermedad y otros factores suelen tener un papel importante.